UNA SOLA VERDAD, VARIOS MENSAJEROS Y DIFERENTES MENSAJES

Desde muy joven rondaron por mi mente varias preguntas acerca de la verdad divina, entre ellas las siguientes:

  1. Si la verdad es una, ¿Por qué existen tantas y tan diversas versiones de la misma?
  2. Si la verdad, según las distintas religiones, fue dicha por dios al oído de un mensajero divino y dios es uno solo. ¿Por qué los budistas, tienen un dios diferente de los cristianos y estos a su vez uno diferente a los musulmanes?
  3. Si todas las religiones afirman tener la verdad verdadera y ésta a su vez fue expresada por dios. ¿Por qué es tan diferente una religión de otra?

La conclusión a la que llegué fue: “dios es una persona alocada, o un esquizofrénico de personalidad múltiple o simplemente le ha hecho una broma pesada al hombre”.

Por más que me esforcé en hallar las respuestas a estas preguntas no las podía encontrar, ni la abuela que me dio las instrucciones básicas de la religión católica, ni el sacerdote que me enredó con su prédica, fueron capaces de dar otra explicación diferente a: “hijo, esta es la religión verdadera, las otras están inspiradas y guiadas por el diablo” dicha respuesta, huelga decir, no satisfizo mi curiosidad, mucho menos cuando acudí ante los pastores de otras iglesias y les escuché decir: “Esta es la iglesia verdadera, las demás son falsas” con dichos interrogantes sólo acrecentaba mi confusión, la cual, cada día era más y más grande. Hasta que en uno de los libros del  Maestro Osho, leí una idea sensata, objetiva y libre de todo deseo de mantener a la gente encadenada a una congregación o iglesia, y entonces me dije: Encontré la respuesta.

Hoy, comparto con ustedes la respuesta a este gran interrogante, que yo estoy seguro, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS, musulmanes, cristianos y judíos se han hecho alguna vez y tal vez como a mí se les respondió con una palmadita en el hombro y una sonrisa despótica y burlona: “Hijo mío, no te preocupes, esta es la religión verdadera”.

Y esta misma pregunta corrió por la mente de un asistente a una de las conferencias de Osho y entonces le preguntó al Maestro:

“¿Por qué no puede una religión comprender la forma de ver la realidad de otra religión? ¿Por qué hay tanto conflicto e incomprensión?”

Y el Maestro Osho respondió:

Cortesía de: pixabay.com

“No hay incomprensión entre un Buda y un Cristo, entre un Mahavira y un Krishna, entre un Zoroastro y un Mahoma. Todos son seres religiosos. La incomprensión existe entre los musulmanes y los hindúes, los jainistas y los cristianos, pues sucede que ellos no son religiosos sino apenas pseudoreligiosos. Creen que son religiosos pero no lo son. ¿Cómo podría haber conflicto e incomprensión cuando la religión ha brotado del corazón? La religión nos libera de toda clase de opiniones. ¿Cómo podría haber incomprensión? Sólo puede haber incomprensión cuando llevamos una opinión en la mente. Cuando abandonamos todas las opiniones y la mente logra estar en silencio, no puede haber conflicto ni incomprensión.

¿Creen que podría haber una pelea entre Buda y Cristo, sentados uno al lado del otro? Absolutamente imposible. ¿Cómo podrían dos silencios discutir?…

El lenguaje comunica pero, al mismo tiempo, no transmite…”

Pido perdón al Maestro y lo interrumpo, para recordarles lo siguiente: Todos los grandes maestros como  Jesús, Buda, Lao Tsé han sido enfáticos en insistir en tres cosas: PRIMERO: La verdad que ellos conocieron no es de este mundo.  SEGUNDO: Como no es de este mundo no se puede explicar con el lenguaje de este mundo. TERCERO: Cuando fueron interrogados directamente sobre la verdad, guardaron silencio, pues sabían perfectamente que no iban a ser entendidos. Recordados estos tres puntos continuemos escuchando al maestro:

“…Qué decir entonces de la otra realidad, aquella que nadie conoce y acerca de la cual mantienen silencio aquellos que sí la conocen. Quienes la conocen insisten en decir que no puede expresarse en palabras. Quienes no la conocen, por su parte, necesitan mapas, de tal manera que crean palabras, estructuras y pautas. Esas pautas son precisamente el hinduismo, el islamismo y el cristianismo. Distintas personas han trazado distintos mapas.

Por ejemplo, si enviamos a cinco personas al bosque y después les pedimos que lo describan, ¿creen ustedes que todas traerán el mismo mensaje y la misma descripción? No. El pintor traerá una pintura, el poeta traerá una melodía, el biólogo traerá alguna otra cosa, lo mismo el químico y el leñador. Y será su versión del mismo bosque, visitado quizás al  mismo tiempo; pero aún así, su mensaje será diferente.

Buda, Mahoma y Cristo entran en la misma pureza, en la misma luminosidad, pero, cuando regresan, Buda habla a la manera del hijo de un rey, con su propio estilo, y Cristo habla a la manera del hijo de un carpintero, con su propio estilo. Son estilos radicalmente distintos. El hijo del carpintero habla como tal, es por eso que el lenguaje de Jesús es muy terrenal y poderoso, mientras que el lenguaje de Buda es muy abstracto y solamente algunas personas pueden comprenderlo, es muy refinado, muy culto, muy educado. Jesús no tiene educación, no estudió en una escuela, y solamente conoce la forma de vida de las personas ordinarias, pero en eso radican la fuerza y la belleza de su lenguaje. Mientras más refinado el lenguaje, más se aleja de la vida cotidiana y solamente los eruditos lo pueden comprender. Pero el lenguaje de Jesús está al alcance de todo el mundo; el campesino, el obrero, el pescador. De ahí que el cristianismo haya sido tan atrayente para los pobres del mundo entero. Los ricos no se interesan en el cristianismo. Los ricos puede tener su propio refinamiento, así, para alguien diferente, Buda es hermoso.

Las personas hablan su propio lenguaje y comprenden su propio lenguaje. Las distintas religiones hablan distintos lenguajes en planos diferentes. Aunque hablan de las mismas cosas, quienes hablan son distintos. Y cuando los oyentes reciben esas palabras de Buda, Cristo o Mahavira, no pueden reconocer la semejanza. El lenguaje es tan diferente que no logran ver la unidad que hay en él. Es por eso que hay tantos malentendidos.

No hay forma de crear entendimiento si ustedes mismos no se tornan religiosos. Si meditan, si hacen silencio, si logran ver algunos destellos de la ausencia de la mente, toda la incomprensión desaparecerá. Súbitamente verán que todo es uno, que solamente existe unicidad, en millones de formas, sí, pero unicidad en últimas.”

Tomado del libro

“El Principio Zen”. Osho                          

Con esta respuesta, ahora comprendo por qué hay budistas y cristianos, musulmanes y judíos. Ahora no veo entre ellos contradicción alguna y por lo tanto no puede existir motivo para avivar la confrontación que tan hábilmente han alimentado TODOS los jefes religiosos en beneficio de sus intereses económicos y no de dios como nos lo han hecho creer, han propiciado la guerra entre unos y otros en nombre de dios para inflar sus arcas de oro, hoy comprendo que cada uno de ellos simplemente tiene una visión diferente de la misma verdad, por lo tanto, NO HAY MOTIVO PARA AGREDIRLO Y MUCHO MENOS PARA CONVERTIRLO A SANGRE Y FUEGO A MI VISIÓN DE LA VERDAD. Ninguna religión tiene el más mínimo derecho a decirle a una persona: La verdad que yo predico es la verdad real, las demás verdades son falsas.

Es todo por hoy.

Gracias por permitirme compartir la luz de mi corazón con cada uno de ustedes.

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