UN DILEMA: ESPIRITUALIDAD vs RIQUEZA

Este es un dilema que ha navegado por la mente del hombre desde hace mucho tiempo y que al parecer aún no se ha resuelto, o por lo menos, quienes deben resolverlo, y me refiero a las iglesias, lo han resuelto a favor de la espiritualidad y en contra de la riqueza en contrasentido a lo que reflejan las inmensas fortunas que amasan día a día las distintas iglesias, para nadie es un secreto la enorme riqueza que hay en el vaticano y no conozco ninguna iglesia pobre, aunque si se conocen sectores de algunas iglesias que renuncia a la riqueza como en la iglesia católica encontramos las órdenes de los  Franciscanos, Dominicos y Carmelitas lo que me ha llevado a pensar que el lema de las religiones es algo así como: “Para llegar a Dios tenéis que ir sin riquezas, entonces dejadlas a nuestro cuidado que con ellas haremos obras a favor de los pobres  y a vuestro nombre, y de paso, a nuestro favor.”

Hasta un maestro como Jesús cayó en la trampa de contraponer la espiritualidad a la religión  con su conocida máxima: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre en el reino de los cielos”, sentencia que al parecer no aplica a la clase sacerdotal que creó una religión con sus palabras, pues causa pavor y escalofrío ver como en una misa donde estamos despidiendo al ser querido que ha emprendido el viaje hacia el creador, pasa un feligrés recolectando la ofrenda, cuando además, los dolientes han tenido que PAGAR PARA QUE SE CELEBRE LA MISA, pero me consuela saber, que: “Los ricos no heredaran el reino de los cielos” y por lo tanto, no veré la clase sacerdotal en el cielo. También debemos entender una cosa, y es la clase de personas a las que hablaba Jesús y la época en que hablaba, porque también más adelante en la parábola del óbolo de la viuda nos enseña que la dádiva del rico no es de corazón y la mayoría de las veces su dádiva no es más que un negocio cuya ecuación financiera bien podría ser así: “Yo doy lo que me sobra y como contra prestación Dios me da el cielo” ese tipo de pensamiento no es otra cosa distinta a un negocio. Y al cielo no se llega negociando, al cielo se llega con un corazón amoroso y sincero.

Una cosa es cierta, somos cuerpo y espíritu y el cuerpo necesita ser sostenido y en las mejores condiciones posibles. Y mientras permanezcamos en la materia, estamos obligados  a producir para sostener nuestro cuerpo, algo hemos de hacer para ganarnos la vida, el quid del asunto es, como decía mi abuelo: “Cuando es comiendo es comiendo y cuando es jugando es jugando”. Con lo que explicaba un principio espiritual que nos enseña a vivir el aquí y el ahora y que desafortunadamente no hemos aprendido y cuando estamos trabajando queremos estar de vacaciones y cuando estamos de vacaciones nos llevamos la oficina para la playa. Al respecto OSHO nos enseña:

“Hay que hacer algo en la vida. Uno es carpintero, otro es rey. El tercero es un hombre de negocios y el cuarto soldado. Son maneras de ganarse la vida, son maneras de conseguir el sustento diario, el cobijo. No pueden cambiar tu ser interno. Que seas un soldado o un hombre de negocios no significa nada: uno elige una manera de ganarse la vida, el otro elige otra cosa.

La meditación es la vida, no una forma de ganarse la vida…

Pero los negocios no deberían entrar en tu ser. Los negocios deberían ser algo exterior, una forma de ganarse tu sustento. Cuando cierres la tienda, no sigas llevándola en la cabeza. Cuando estás en casa con tu mujer, con tus hijos, no seas un hombre de negocios. Eso es horrible: significa que tu ser  está teñido con tus acciones. El hacer es superficial. El ser debería transcender tu acción y siempre deberías ser capaz de dejar a un lado tu hacer, y entrar en el mundo de tu ser. En esto consiste la meditación.” Negrillas propias

Tomado del libro.
“El libro del hombre.” Página 185 y 186. Osho. Editorial DEBOLSILLO.

El problema está en que el rico cree que el dinero lo compra todo, pero, podrás comprar una cama de cinco millones de pesos, pero no podrás comprar  el sueño, puedes pagar en el restaurante más caro de la ciudad, pero no podrás comprar el apetito, puedes pagar a la  prostituta más hermosa del país la suma que quieras pero habrás comprado sexo y no amor.  Entonces… ¿Para qué el dinero? Para comprar las cosas que se compran con el dinero y no más, no puedes pretender comprar el cielo a punta de diezmos. Escuchemos a mi amado maestro:

“Cuando tengas dinero, utilízalo. Que no te utilice el dinero a ti. Cuando no lo tengas, disfruta la pobreza. La riqueza tiene su propia riqueza, la pobreza también tiene su propia riqueza. Hay muchas cosas que sólo un pobre puede disfrutar, nunca un rico. Hay muchas cosas que sólo los ricos pueden disfrutar, nunca un pobre. Por lo tanto, cualquier oportunidad… Cuando seas rico, disfruta  de aquello que puede disfrutar un rico. Cuando seas pobre, disfruta de aquello que pueden disfrutar los pobres.

¿Pero qué haces tú? Tú haces justo lo contrario. Cuando eres rico, anhelas las cosas que sólo los pobres pueden disfrutar. Y cuando eres pobre, anhelas las cosas que sólo un rico puede disfrutar. Eso es una tontería; yo no encuentro ninguna inteligencia en ello.” Negrillas fuera de texto.

Tomado del libro.
“Destino, libertad y alma”. Página 179. Osho.

El maestro OSHO dice que no hay controversia alguna entre lo material y lo espiritual ambos se complementan, cuando eres espiritual todo lo que haces es espiritual, si funcionas desde la espiritualidad tu trabajo será doblemente provechoso, dará réditos económicos y gozo espiritual.

 “Yo no estoy en contra de trabajar por un mundo mejor en el plano material. Cualquiera que sea el trabajo que estés haciendo –luchando contra el hambre, luchando por el equilibrio ecológico, luchando en contra de la pobreza, la explotación, la opresión, luchando por la libertad-, cualquiera que sea tu trabajo  en el plano material, se beneficiará inmensamente si te vuelves más arraigado espiritualmente, centrado, sereno, tranquilo, calmado, porque entonces toda la calidad de tu trabajo cambiará. Entonces serás capaz de pensar de una forma más serena y te será posible actuar más graciosamente. Tu comprensión de tu propio ser interior será inmensamente útil para ayudar a los demás”.

Tomado del libro.
“Aprender a silenciar la mente”.  Página 72, Osho. Grupo Editorial Norma.

Además, la abundancia es de la existencia y si no, ¿para qué tantas flores? ¿Para qué tantas aves? No tendría sentido de no ser por la abundancia. La vida es abundante, la existencia está pletórica de todo, hay bastante de todo, leí a mi maestro  y dijo lo siguiente:

“Tenemos que vivir en la riqueza, en la abundancia, tanto material como espiritualmente. No se trata de elegir entre vivir en la abundancia material o en la espiritual. La cuestión básica es si se debería vivir en la abundancia, en la riqueza, que es algo natural y existencial. Tu necesidad básica es florecer en la abundancia, conocer todos los colores, conocer todas las canciones, conocer todas las cosas bellas de la vida.

Pero en el pasado de la humanidad siempre se ha elogiado la pobreza y ha sido equiparada con la espiritualidad, lo cual es absolutamente absurdo. La espiritualidad es la mayor riqueza que le puede sobrevenir a una persona, y contiene todas las demás riquezas. No es contraria a las demás riquezas; de lo único que está en contra es de cualquier tipo de pobreza.”

Tomado del libro.
“Fama, fortuna y ambición”.  Página 101. Osho. Editorial Zenith.

En todo caso, la pobreza no es sinónimo de espiritualidad, ni hay que donar a la iglesia la riqueza para ser espiritual, pues si la riqueza fuera espiritual tendríamos que luchar por que haya más y más pobreza en el mundo, lo que va en contra de la existencia misma. Y dijo el maestro:

“Quiero que mi gente sea un símbolo… para que todo el mundo tome conciencia de que su miseria está causada por sus valores equivocados, que son pobres porque han respetado la pobreza, y que su comportamiento es muy insano. Por un lado respetan la pobreza y por otro lado dicen: <<Sirve a los pobres.>> ¡Extraño! Si la pobreza fuera espiritual, entonces lo más espiritual sería hacer pobre a todo el mundo, ayudar a los ricos a ser pobres para que pudieran ser espirituales. ¿Por qué ayudar a los pobres? ¿Quieres destruir su espiritualidad?”

Tomado del libro.
“Más allá de la psicología”. Página 120. Osho.

Finalmente, sólo cuando estés frustrado del mundo y sus placeres te dedicarás a hacer vida espiritual, infortunadamente hay personas que parecen no frustrarse, al menos en esta vida, ya les llegará su momento de frustración y entonces sabrán que la única salida es la búsqueda espiritual, la única puerta que a decir del maestro, permanece siempre abierta:

“Me gustaría que la gente viviera con tanto lujo que la gente comenzara a aburrirse del lujo. ¿Qué vas a hacer entonces, cuando todas las necesidades materiales estén cubiertas? No queda nada más que la meditación. Esa es la única puerta que sigue abierta todavía… Y todo el que ha entrado por esa puerta jamás ha regresado frustrado, decepcionado; no ha habido ni un solo caso, en toda la historia de la humanidad, en el que alguien que haya alcanzado el centro de su ser haya quedado defraudado, se haya sentido vacío, se haya sentido desgraciado, se haya suicidado.”

Tomado del libro.
“Autobiografía de un monje espiritualmente incorrecto”. Página 226. Osho. Editorial Planeta.

  Es todo por hoy.

Gracias por permitirme compartir la luz de mi corazón con cada uno de ustedes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *